Al igual que cuando la matanza tradicional en Salamanca solo se podía realizar en los meses más fríos del invierno, las salas de embutido de BEHER incluyen cámaras de asentamiento en frío donde la carne picada, la sal y las especias se estabilizan a baja temperatura. Así durante el proceso de embutido no se dan los procesos indeseables que se darían a altas temperaturas y podemos eliminar de nuestra producción gran parte de los conservantes y estabilizantes que sí emplean otras fábricas.