Nada mejor que controlar cualquier proceso desde el principio si queremos asegurarnos el éxito. Por eso, BEHER incorporó hace ya cuatro décadas la cría y el cuidado del cerdo Ibérico en sus propias fincas a las labores que desarrolla para conseguir los niveles de exigencia y calidad que exigía a su principal materia prima.
Solo así puede mantener constante la personalidad y el carácter de su producción a la altura que nos ha acostumbrado durante casi cien años.