El consumo elevado de sal en un momento concreto (por ejemplo, darse un atracón de anchoas o de aceitunas) no produce efectos perjudiciales para la salud de forma inmediata. Sin embargo, está demostrado que el consumo elevado de sal de forma continuada se relaciona con un aumento de la tensión arterial.
El jamón BEHER presenta una menor concentración de sal que otros jamones ibéricos de prestigio: aproximadamente un 4%. Por la forma de salazón que empleamos y, sobre todo, por estar curados a mayor altitud (menor temperatura) necesitan menos sal que los jamones de Jabugo, Los Pedroches, o Extremadura (que llegan a un 8,5% de concentración) para su conservación
Por eso, si lo que te apasiona es el jamón BEHER y eres hipertenso, consulta a tu médico: el te dirá cuanto puedes consumir habitualmente, te indicará otros embutidos ibéricos con menos cloruro sódico (puede ser una ocasión única para descubrir el lomo ibérico de bellota) o te indicará si en tu caso no tiene importancia.