Más de 20.000 metros cuadrados cubiertos distribuidos en 30 naves alojan, en Valdunciel (Salamanca), a las 1.500 madres de raza ibérica seleccionada que son el origen de la producción de BEHER. Allá, en plena naturaleza, nacen diariamente unos 80 lechones que disfrutan de unas condiciones de higiene y sanidad que le hacen merecer el título de Granja Sanitaria de Protección Especial. Desde ahí, a partir de los dos meses, se distribuyen las camadas por las fincas BEHER para que vivan en libertad, correteando entre encinas y retamas hasta el momento de su sacrificio.