En una sociedad que lucha contra el abuso de las grasa saturadas en niños/adolescentes y que dirige su mirada a la dieta mediterránea, huyendo de la obesidad infantil, mirar hacia atrás es, a veces, un paso de gigante hacia delante. Recuerda aquellos bocadillos de chorizo, salchichón o cualquier embutido que te daban en casa para merendar o desayunar en el cole. Y ahora piensa que, si son embutidos ibéricos, los estarás preparando con los productos de origen animal con una mayor proporción de grasas cardiosaludables. En fin un alimento sano, rico e ideal para las dietas infantiles y juveniles; muy alejado de los problemas nutricionales que afectan a los jóvenes en la actualidad. Eso sí, el bocadillo: de pan de panadería. Sin bollería industrial que estropee el cuidado que pones al seleccionar el protagonista de la merienda.