En bodegas y secaderos tiene lugar el final del proceso tradicional de elaboración de jamones, paletas, lomos y embutidos. Allá, mediante la apertura y cierre manual de las ventanas se regula la entrada de aire procedente de la sierra de Gredos; controlando, como se lleva haciendo desde siempre, las condiciones de maduración de nuestros productos.
Este proceso, que puede llevar ańos en el caso de jamones y paletas, se supervisa de forma personal, uno por uno, controlando la evolución del aroma y el sabor del producto y modificando las condiciones ambientales para proseguir su maduración siempre que es necesario.